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4.2. OBJETIVO 2.

4.2.1. EVALUACION BIOLOGICA DE SISTEMAS AGROSILVOPASTORILES

La evaluación f sico-biológica de los sistemas agrosilvopastoriles (SASP) está basada en tres tipos de acciones: (i) mediciones de productividad primaria y secundaria, (ii) mediciones de la interacción árboles pasturas, y (iii) evaluación de la sostenibilidad biológica.

a) Productividad Primaria y Secundaria

SASP a partir de purmas jóvenes: 8 años de barbecho

Una vez implementada esta secuencia con la siembra de bolaina y tonillo (remplazado al año por castaño), se evaluó la altura de plantas de bolaina. La siembra de los plantones se efectuó usando dos fuentes de fertilización: química y orgánica; pero no se encontró diferencias significativas. Los resultados preliminares se muestran en el Cuadro 7. La mortalidad de los plantones de bolaina fue menor al 5% en todos los casos.

Cuadro 7. Altura promedio de las plantas de bolaina (cm). Pucallpa, Mayo 1993.


Ubicación meses altura
(km)    

20 7 85.5
30 7 85.2
64 4 52.0
73 4 50.0

Promedio 5.5 68.6

SASP a partir de purmas jóvenes. 3 años de barbecho

Existen dos secuencias en este grupo. La primera consiste en la siembra de S. guianensis, 400 árboles de bolaina y 20 plantones de tornillo (remplazado por castaño), un barbecho de tres años, y luego, la siembra de arroz y de la asociación forrajera. Esta secuencia se estableció entre octubre de 1993 y enero de 1994. La población de plantas de la leguminosa al cabo de dos meses de la siembra está entre 13.6 y 39.5 plantas por metro cuadrado.

En la segunda secuencia dentro de este grupo de sistemas, se siembra la leguminosa para apurar el barbecho pero no se siembran árboles. El sistema sirve de patrón de comparación. Al cabo de 7 meses la participación de la leguminosa sembrada varía entre el 22 y 47% en términos de materia seca por unidad de área.

SASP a partir de purmas viejas

En el establecimiento de los SASP en purmas viejas el rendimiento de arroz como parte de la secuencia de intervención fue mostrado en el informe anual anterior (IVITA-FUNDEAGRO 1993). Los SASP, tanto a partir de purmas jóvenes como de purmas viejas, no están en pastoreo por lo que no se reportan datos de productividad del componente animal.

Sin embargo, se tiene información del comportamiento inicial de la asociación forrajera en los sistemas que parten de purmas viejas. La asociación está conformada por las gramíneas B. decumbens y B. dictyoneura y la leguminosa S. guianensis cv Pucallpa. La siembra se realizó al voleo, después de la quema, con una tasa de siembra de 1.5 kg/ha de semilla para cada gramínea y 2.0 kg/ha de semilla para la leguminosa.

La producción de materia seca evaluada en el mes de julio se presenta en la Fig. 1. Se observa que la pastura asociada en conjunto se presenta en mayor porcentaje que la maleza. Una mezcla ideal de los componentes botánicos se presentó en el km 18, donde la purma fue de mayor edad que en los otros fundos, y por lo tanto, el suelo es más fértil y la densidad de malezas fue menor desde el inicio.

La tasa de crecimiento de la bolaina en los fundos es similar (Cuadro 8). Los valores indican un crecimiento lento en relación a la información secundaria.

Cuadro 8. Altura de las plantas de bolaina evaluadas a los 7 meses de la siembra en sistemas que parten de purmas viejas.


Fundo Altura Bolaina   Desviación Standard
  ------------------- cm ---------------------------

Km 18 97.0   29.0
Km 31 93.0   28.0
Km 67 81.0   28.0
Km 69 82.0   25.0

b) Interacción Arboles-Pastura

La mayoría de los árboles establecidos en los SASP no tienen el tamaño suficiente como para influir en las propiedades del entorno, de manera que se estánhaciendo evaluaciones exploratorias de tales efectos en árboles adultos de regeneracion natural en potreros del área de influencia.


Fig. 1. Biomasa en materia seca de los componentes botánicos de una pastura establecida después de una purma vieja; a los 7 meses de la siembra.

Las Fig. 2 y 3 muestran el efecto de la presencia de árboles de tahuarí amarillo (Tabebuia sp.) y de cedro (Cedrela odorata) de diferentes tamaños en la resistencia a la penetración del suelo en un potrero de Brachiaria decumbens. Aunque el patrón de distribución de la resistencia a la penetración con la distancia del tronco y con la profundidad no es clara en el km 67, en el km 31 el efecto es notorio en los tres árboles muestreados. En este lugar la resistencia a la penetración tiene un descenso súbito a 1.5 m del tronco tanto en tahuarí amarillo de 10 m de altura, como en cedro de 8 m, y a 2.5 m del tronco en el tahuarí amarillo de 13 m de altura.

Tan marcados patrones en el km 31 sugieren un efecto benéfico del enraizamiento arbóreo. Sin embargo, estos resultados deben interpretarse con cautela pues existen varios factores concomitantes como el uso de la sombra por los animales y los efectos antagónicos en las raíces de las pasturas. Esperamos confirmar estas tendencias con mediciones repetitivas en éstosá rboles y con un incremento en el número de árboles muestreados.

Algunos sistemas agrosilvopastoriles también son ensamblados por otros proyectos. Entre ellos, el proyecto AG-311 del fondo contravalor Perú-Canadá está estableciendo palma aceitera con un distanciamiento de 9 x 9 m con una secuencia de siembra en la interlíneas de dos campañas de arroz (CIAT P5589-1-10-4-3-M) seguido de Stylosanthes guianensis cv Pucallpa como cultivo de cobertura y productor de semilla forrajera.


Fig. 2. Distribución de la resistencia a la penetración del suelo (en MPa) en profundidad y en distancia al tronco de trés árboles de diferentes alturas sobre un potrero de Brachiaria decumbens en el km 31. Pucallpa.


Fig. 3. Distribución de la resistencia a la penetración del suelo (en MPa) en profundidad y en distancia al tronco de trés árboles de diferentes alturas sobre un potrero de Brachiaria decumbens en el km 31. Pucallpa.

Debido a la susceptibilidad de S. guianensis al sombreamiento (IVITA-FUNDEAGRO 1993) se estimó conveniente estudiar la evolución de la radiación bajo doseles de palma aceitera de 3, 6, y 20 años. Los luxímetros y su distribución alrededor de cada palma fueron los mismos descritos en el Informe Anual 1992-1993.

La Fig. 4 muestra la evolución de la radiación bajo palma a medida que aumenta la edad de ésta. La disminución en radiación es acelerada hasta los 6 años, después el ritmo parece disminuir hacia los 20 años. Aun cuando no tenemos datos de efecto de radiación en la producción de semilla de S. guianensis; probablemente la leguminosa tendrá problemas de productividad. La leguminosa sufriría una disminución de 25% en su biomasa bajo palma hacia el cuarto año, con la implicancia que ésto pueda tener en la producción de semilla. Es claro que después de 4 o 5 años S. guianensis deberá ser reemplazada por otra leguminosa de cobertura más tolerante al sombreamiento como Desmodium ovalifolium o Arachis pintoi.

c) Evaluación de la Sostenibilidad Físico-biológica

Uno de los componentes de la evaluación de la sostenibilidad es la evolución de las propiedades químicas y físicas del suelo de los SASP ensamblados.

Las muestras de suelos colectadas (30 por cada parcela) a profundidades de 0 a 5, 5 a 10, y 10 a 20 cm fueron mezcladas y homogenizadas a una sola por parcela y por sistema para las cuatro réplicas. Estas muestras compuestas fueron analizadas en el Laboratorio de Suelos y Tejidos de INIA-Pucallpa.


Fig. 4. Evolución de la radiación debajo del dosel de palma aceitera de diferentes edades.

Los Cuadros 9 y 10 muestran como ejemplo las propiedades químicas del suelo de los SASP ensamblados a partir de purmas jóvenes en el km 30 y a partir de purmas viejas en el km 69 en condiciones iniciales (tiempo cero). Los resultados son característicos de los suelos de esta zona, aunque se nota mejor fertilidad en el km 30: principalmente mayores contenidos de P y materia orgánica en el suelo superficial.

El Cuadro 11 muestra las propiedades físicas iniciales para los mismos lugares. Las condiciones físicas se muestran favorables probablemente debido al tiempo de descanso que han tenido estos suelos. No obstante, el suelo del sistema que parte de purmas viejas muestra una mayor resistencia a la penetración, tal vez como causa del menor contenido de humedad al momento de la medición.

Estos dos grupos de propiedades deberán medirse cada año en los mismos lugares (estaciones de muestreo). La variación con el tiempo nos permitirá evaluar algunas de las hipótesis referentes a los beneficios de los sistemas agrosilvopastoriles.

En 1993 también se inició la construcción e instalación de colectores para medir la escorrentía y las pérdidas de nutrientes y erosión de suelo. Por limitaciones presupuestases del Proyecto SAS-FUNDEAGRO hemos recurrido al financiamiento parcial de la Red de Investigación de la Amazonía Peruana (RINAP) para instalar estos colectores en parcelas de pasturas en IVITA y en sistemas agroforestales en INIA (km 44). Hasta la fecha se han instalado cuatro colectores en IVITA.

Cuadro 9. Características iniciales (tiempo cero) de fertilidad del suelo de los sistemas agrosilvopastoriles ensamblados a partir de purma joven en el km 30.


Profund. pH MO P K Ca Mg Al Sat Al
(cm)   (%) (ug/mL) me/100 mL (%)

testigo (pastura sola)
0 - 5 4.4 4.2 13.2 0.81 1.2 0.8 1.1 28
5 - 10 4.3 3.0 9.8 0.47 0.6 1.5 1.3 34
10 - 20 4.4 2.4 6.3 0.31 0.5 0.2 1.9 65
                 
stylo
0 - 5 4.5 3.1 7.4 0.37 1.1 0.4 2.5 57
5 - 10 4.4 2.5 5.9 0.33 0.8 0.1 0.9 42
10 - 20 4.3 1.5 5.9 0.22 0.4 0.2 1.5 64
                 
bolaina más tornillo
0 - 5 4.6 3.4 12.4 0.56 1.0 0.5 1.6 44
5 - 10 4.4 2.5 9.6 0.35 0.7 0.3 0.6 31
10 - 20 4.4 1.4 5.9 0.41 0.6 0.1 1.3 54

Cuadro 10. Características iniciales (tiempo cero) de fertilidad del suelo de los sistemas agrosilvopastoriles ensamblados a partir de purma vieja en el km 69.


Profund. pH MO P K Ca Mg Al Sat Al
(cm)   (%) (ug/mL) ------------me/100 mL----------- (%)

testigo (pastura sola)
0 - 5 4.7 2.9 3.5 0.26 1.1 0.3 0.7 30
5 - 10 4.6 1.9 2.9 0.14 0.9 0.2 1.2 49
10 - 20 4.6 1.3 4.3 0.45 0.7 0.2 2.4 64
                 
pastura más tornillo
0 - 5 4.6 3.3 4.6 0.28 1.4 0.2 0.8 30
5 - 10 4.8 2.0 2.4 0.17 1.4 0.4 0.8 29
10 - 20 4.8 1.1 7.2 0.40 1.0 0.4 1.4 44

Cuadro 11. Propiedades físicas iniciales (tiempo cero) del suelo de los sistemas agrosilvopastoriles ensamblados a partir de purmas jóvenes(km 30) y a partir de purmas viejas (km 69). Desviación estándar esta entre paréntesis.


Parcela Prof Resistencia a Densidad1 Humedad1
    la penetración aparente  
  (cm) (MPa) (g/cm3) (%)

purma joven
Testigo 5 1.05 (0.53) 1.28 (0.11) 23
(pastura sola) 10 1.21 (0.53)    
Stylo+Tornillo 5 0.93 (0.41) 1.10 (0.28) 28
    10 0.99 (0.29)  
Bolaina+Tornillo 5 1.13 (0.38) 1.16 (0.24) 30
    10 1.28 (0.55)  
purma vieja
Testigo 5 1.32 (0.31) 1.31 (0.14) 18
(pastura sola) 10 1.42 (0.34)    
Pastura+Bolaina 5 1.30 (0.40) 1.28 (0.21) 21
    10 1.15 (0.60)  

[1 La densidad aparente y la humedad fueron medidas a una profundidad de 2.5 cm.]

En base al programa SCUAF mencionado en la sección metodológica, se planteó la simulación biológica de un sistema consistente en una pastura B. decumbens con S. guianensis con 400 árboles de bolaina por ha a un distanciamiento de 5 x 5 m. El modelo consideró el establecimiento de los árboles junto con las pasturas, tal como se está haciendo en una secuencia en el campo. El período de modelaje fue de 18 años.

La Fig. 5 muestra la evolución de la erosión hídrica del suelo y del contenido de C y N orgánico para el sistema silvopastoril comparado con su componente de pastura solo. Es interesante observar que SCUAF predice una evolución favorable (y claramente sostenible) para la opción de pasturas solas, debido principalmente a su alta productividad primaria, buena capacidad de cobertura, y alto potencial de fijación de N. La evolución del sistema silvopastoril también sugiere sostenibilidad pero con un ritmo de reducción de la erosión y de acumulación de C y N orgánico decididamente inferior a las pasturas solas. Las principales razones de esta diferencia son la extracción periódica (cada ocho años) de bolaina, la cual suspende los beneficios asumidos por SCUAF debido a su presencia, y la reducción de biomasa (y posiblemente cobertura) de la pastura, especialmente de S. guianensis a medida que se incremento el sombreamiento de los árboles (este modelo se corrió con un sombreamiento asumido de 50% de la radiación en campo abierto, antes que se obtuvieran los datos de campo).

Aunque SCUAF produjo resultados esperados para la mayor parte de los sistemas simulados, la información utilizada referente a diferentes parámetros ha sido sólo aproximada. Falta información acerca de la proporción de biomasa y de nutrientes en la parte aérea y en la parte radicular de las especies, los parámetros de transformación de la MO, los factores de protección contra la erosión de los diferentes componentes, y las pérdidas líquidas y gaseosas del sistema. Conforme se obtengan resultados actuales se podrán verificar estas proyecciones.

4.2.2. EVALUACIÓN ECONÓMICA EX-ANTE DE LOS SISTEMAS MIXTOS

a) Incorporación de bolaina y tornillo en purmas jóvenes

La inversión asciende a un monto de US$ 624.35 por hectárea, de la cual un 40% corresponde al cercado del área. Esta actividad se incluye dentro de los costos marginales, ya que es indispensable para proteger los árboles durante las etapas iniciales de su crecimiento. Otro componente importante de la inversión es la compra de plantones de bolaina, que representan un 23% (precios actuales). El componente forestal del sistema agrosilvopastoril, permitiría obtener una tasa interna de retorno marginal de 9.7% anual cuando el producto forestal se vende en trozas en el mismo fundo. El período con ingreso neto acumulado negativo es de 15 años, con una inversión total de US$ 647 por hectárea. Estos resultados son poco atractivos en términos financieros.


Fig. 5. Evolución de la erosión hídrica y del contenido de C y N orgánico del sue;o del sistema silvopastoril comparado con el sistema de pastura solo, simulados por el modelo de computador SCUAF.

Sin embargo, el productor puede administrar el aserrío de la madera si existieran aserraderos rurales accesibles. La alternativa le permitirá vender madera aserrada a un precio mayor, aunque debe afrontar los gastos de transporte y aserrío.

La TIRM esperada del mencionado sistema agrosilvopastoril cuando el producto final es madera aserrada alcanza el 22.2% anual.

En este último caso, la inversión adicional resultaría atractiva si el costo de oportunidad del capital de los productores representativos fuera equivalente al precio del mercado financiero, es decir, tasas de interés pasivas de alrededor del 7% anual. Sin embargo, el diagnóstico ha mostrado que los productores invierten en ganadería en lugar de ahorrar en la banca comercial. Si tenemos en consideración que la inversión en el mejoramiento del componente de ganadería de doble propósito obtiene una tasa interna de retorno de 23% anual, y logra que el acumulado de ingresos netos anuales se vuelva positivo a partir del año 7 (Riesco et al. 1992). Entonces, la rentabilidad de la incorporación de árboles en el sistema propuesto resultaría equivalente a las innovaciones en ganadería.

El ingreso neto marginal por período se mantiene negativo hasta el año 4, mientras que el ingreso marginal acumulado se mantiene negativo hasta el año 7, es decir hasta antes de que se obtenga la primera cosecha de bolaina. Los costos operativos hasta ese año se limitan a la limpieza de malezas alrededor de cada árbol, y esto únicamente hasta el año 4, por lo que los gastos durante ese intervalo son mínimos.

La presencia de árboles de tornillo no tiene un efecto significativo sobre la TIRM; en otras palabras, financieramente tornillo no aporta al sistema. En base a estos resultados el proyecto ha sustituido los árboles de tornillo por especies de maduración intermedia como castaño.

El mercado de plantones en la región está aún en formación. Actualmente la producción está a cargo de un organismo paraestatal (Comité de Reforestación) y la mayor parte de los plantones que se producen se les proporciona a los productores sin costo alguno, como parte de un programa social de reforestación. En todo caso, los plantones tienen un precio oficial subsidiario.

Al efectuar la prueba de sensibilidad respecto al precio de la madera aserrada se obtuvo los resultados que se presentan en el Cuadro 12. Para el precio de la bolaina se probó un rango entre los US$ 0.16 y US$ 0.47 por tabla. Las tasas de retorno marginales obtenidas en estos extremos están entre 6 y 25 por ciento anual.

En la prueba de sensibilidad al costo de plantones se ha considerado un rango de precios entre los US$ 0.00 y US$ 2.00 por plantón. Las tasas de retorno marginales obtenidas entre estos dos extremos están entre 25 y 14 por ciento anual (Cuadro 13).

Cuadro 12. Sensibilidad de la incorporación de bolaina en purmas jóvenes a los precios de la madera.

Precio TIRM

0.16 6.7
0.23 12.2
0.30 17.4
0.39 22.2
0.47 25.7

Cuadro 13. Sensibilidad de la incorporación de bolaina al costo de plantones (US$/plantón).


  Precio TIRM

  0.00 25.6
  0.50 21.1
  1.00 18.1
  1.50 15.9
  2.00 14.2

b) Enriquecimiento de purmas jóvenes con leguminosa para la instalación sistemas mixtos

Se evaluó el empleo de leguminosa (S. guianensis) para acelerar el barbecho en la instalación de sistemas silvopastoriles; el componente forestal inicialmente estuvo compuesto por solamente 20 árboles de tornillo. La evaluación ex ante indicó una inversión de US$ 350.80 por hectárea, de la cual el 70% correspondía al cercado del área. La compra de semilla de leguminosa y el rozo representó el 11 y 9%, respectivamente.

El ingreso neto marginal por período se vuelve positivo en el año 3, mientras que el ingreso marginal acumulado se vuelve positivo un año después. La producción de semilla de leguminosa permite generar ingresos desde el año 1 hasta el año 3, que es cuando se instala la pastura.

La leguminosa y el componente forestal del sistema en cuestión permitiría generar una tasa interna de retorno marginal de 15% anual. La inversión adicional no es atractiva bajo los supuestos considerados en el análisis.

Para tener una idea del aporte que hace al sistema la cosecha y venta de la semilla de la leguminosa, se analizó el comportamiento financiero de la alternativa de prescindir de esta actividad. En el Cuadro 14 se observa que, mientras con producción de semilla el período con ingreso neto marginal acumulado negativo es de 3 años, si no se produjera semilla este período sería de 29 años, es decir, hasta que se cosecharan los árboles de tornillo. La TIRM de esta alternativa sería de 10.7 por ciento, o sea una disminución de poco más de 4 puntos porcentuales respecto a la alternativa original.

Cuadro 14. Efecto de la cosecha de semilla de S. guianensis en el comportamiento financiero de la incorporación de 20 árboles de tornillo a partir de purmas jóvenes.


  Requerimiento Período
Alternativa de inversión de recuperación TIRM
  (US$) (años) (%)

Con cosecha de semilla 439 3 15.0
Sin cosecha de semilla 364 29 10.7

Para analizar la sensibilidad del sistema al precio de la semilla de leguminosa, se probó un rango entre los US$ 6.00 a US$ 10.00 por kilogramo. La rentabilidad marginal de la innovación resultó muy sensible al precio de venta de la leguminosa. Las tasas de retorno marginales obtenidas fluctuaron entre 12 y 35 por ciento anual, para el rango de precios mencionado.

c) Incorporación de castaño en lugar de tornillo

Una de las modificaciones a los sistemas mixtos propuestos fue utilizar árboles de castaño en lugar de tornillo, dado el poco éxito que se ha tenido en el establecimiento de esta última especie y la baja rentabilidad marginal de la misma.

Se utilizaron los coeficientes técnicos obtenidos de las experiencias en la explotación comercial de la especie en el departamento de Madre de Dios, así como información preliminar acerca de su crecimiento a campo abierto en Iquitos (Carrasco, com. pers. 1993).

Los castaños empiezan a producir a partir del año 8, con una producción inicial de apenas de 1 kg de semilla pelada por árbol. La producción se incremento hasta a llegar a 100 kg de semilla por árbol a los 30 años, donde la producción se estabiliza. Sin embargo, es probable que el comportamiento de esta especie sea distinto en la zona de influencia del proyecto SAS.

En el Cuadro 15 se comparan algunos indicadores de rentabilidad para el SASP con barbecho de 8 años, cuando se incorpora bolaina y tornillo y cuando se incorpora bolaina y castaño. Este análisis se hace bajo dos escenarios: a) con precios subsidiarios de plantones; y b) precios que se estiman tendrían los plantones en un mercado desarrollado.

La tasa interna de retorno marginal (TIRM) del SASP que incluye castaño es superior a la obtenida con tornillo, aunque el período de recuperación es igual. La TIRM del SASP usando tornillo es más sensible a un aumento del precio de los plantones comparado a cuando se usa castaño.

Cuadro 15. Tasa interna de retorno marginal, período de recuperación e inversión marginal de la incorporación de árboles con


  bolaina+tornillo bolaina+castaño
Parámetro ------ Precio plantón (US$/unidad) -------
  0.35 1.50 0.35 1.50

TIRM 22,4 15,8 25,9 19,9
Recuperación (años) 8 8 8 8
Inversión marginal (US$/ha) 630 1124 654 182

También en el SASP con leguminosa y barbecho de sólo tres años, el uso de bolaina y castaño es superior, en términos de rentabilidad, al uso de bolaina y tornillo, tal y como se ve en el Cuadro 16. En el primer caso se obtiene una TIRM de 30 % cuando el precio por plantón es igual al actual (US$ 0.30). De manera similar, el SASP 2 con bolaina y castaño es menos sensible a aumentos de precio de los plantones que el mismo SASP con bolaina y tornillo.

En la Fig. 6 se compara el ingreso neto marginal (INM) acumulado de tres SASP. El primero, con 400 árboles de bolaina por hectárea; el segundo, con cien árboles de tornillo por hectárea, y el tercero, con cien árboles de castaño por hectárea. En el primer caso, el INM acumulado es negativo hasta al año 8 y de allí aumenta de manera escalonada con las cosechas de bolaina. En el segundo caso, con tornillo, el INM acumulado se mantiene negativo hasta el año 30, en que se obtiene la cosecha del árbol. En el tercer caso, con castaño, el INM acumulado se mantiene negativo hasta el año 8 y de allí aumenta de manera progresiva, primero por debajo de lo generado por el SASP con bolaina, pero después superándolo largamente.

Cuadro 16. Tasa interna de retorno marginal, período de recuperación e inversión marginal de la incorporación de árboles, usando leguminosa para acelerar el barbecho (3 años). Pucallpa, 1994.


  bolaina+tornillo bolaina+castaño
Parámetro ------- Precio plantón (US$/unidad) ------
  0.35 1.50 0.35 1.50

TIRM 27,7 18,2 30,4 23,1
Recuperación (años) 8 8 8 8
Inversión marginal (US$/ha) 782 1277 767 1226

Los análisis de rentabilidad anteriores se han basado en el supuesto de que el castaño presentaría un comportamiento similar a lo observado en Madre de Dios e Iquitos. Sin embargo, todavía no se tiene informacion sistemática del manejo y pruducción de esta especie en la zona de influencia del proyecto.


Fig. 6. Ingreso neto marginal acumulado de tres sistemas agrosilvopastoriles que difieren en la especie arbórea incorporada. Pacalla.

Los ensayos montados por el proyecto SAS están generando la información necesaria sobre el castaño en sistemas silvopastoriles; con la cual se retroalimentará el análisis.

d) Evaluación ex-ante de cercos con postes vivos

El estudio consistió de un diagnóstico del problema mediante una encuesta a 40 productores, y de un análisis económico ex-ante del uso de cercos con postes vivos (CPV).

Para estimar la vida útil de los cercos convencionales en función a la duración de los postes usados, se hizo un muestreo de postes convencionales en los 40 fundos, registrando el nombre común de la especie arbórea e identificándola posteriormente. En total se registraron 2236 observaciones.

La evaluación económica consistió en cuantificar los costos y beneficios adicionales del CPV con respecto al cerco convencional. Teniendo en cuenta la variabilidad de algunos elementos claves en el comportamiento económico de la innovación, se efectuaron pruebas de sensibilidad de la TIRM respecto a cambios en la vida útil y en el precio de los plantones.

Las especies de postes convencionales usados en los cercos variaron según la lejanía de los fundos de la ciudad de Pucallpa. En los fundos más cercanos a la ciudad, es decir, los de más antiguedad, se encontró una mayor proporción de postes adquiridos en el mercado, mientras que en los fundos más alejados de la ciudad, y consecuentemente de menor antigüedad, la mayoría de los postes usados fueron obtenidos de áreas de reserva de los mismos fundos.

La duración promedio de los postes convencionales, según estimaciones de los productores y de contratistas de la zona, fue de 9.9 años.

La presencia de áreas de reservas fue mayor en los fundos más alejados de la ciudad. En cuanto al uso de CPV, éste fue mayor en los fundos más cercanos a la ciudad, lo que coincidió con la menor disponibilidad de áreas de reserva de dónde obtener postes convencionales. La especie más utilizada en los CPV de la zona fué Erythrina poeppigiana (amasisa), presente en casi el 60% de los fundos encuestados, seguida de Tabebuia sp. (tahuarí), presente en el 15% de los fundos.

En cuanto al análisis económico, en los Cuadros 17 y 18 se detallan los flujos de costos y beneficios marginales para CPV con diferentes especies. El CPV de amasisa, que se propaga por estacas, genera la mayor tasa interna de retorno marginal (TIRM), comparado a los CPV que utilizan especies propagadas por plantones (Cuadro 19). El aprovechamiento de los productos adicionales posibles de obtenerse de los árboles, tales como estacas de la amasisa o tablas de las otras especies, mejora considerablemente la rentabilidad marginal del CPV.

Cuadro 17. Análisis marginal del uso de postes vivos de Erythrina sp., amasisa, en relación a los postes convencionales (US$/km).


  años
  0 1 2 3 5 6 10

Costos marginales              
Costos: instalación              
y operativos 105 47 16 12,5 12,5 12,5 12,5
Valor residual:postes              
convencionales             266,5
Ingresos marginales              
Ahorro en remplazo de              
postes         533    
Valor residual de              
postes vivos             533
Beneficio neto              
marginal -105 -47 -16 -12,5 520,5 -12,5 254
TIRM             0,29

Cuadro 18. Análisis marginal del uso de postes vivos de especies propagadas por plantones en relación a los postes convencionales (US$/km).


  años
  0 1 2 4 5 6 10

Costos marginales              
Costos: instalación              
y operativos 135 22 12,5 41 3 0 0
Valor residual:postes              
convencionales             266,5
Ingresos marginales              
Ahorro en remplazo de              
postes         533    
Valor residual de              
postes vivos             533
Beneficio neto              
marginal -135 -22 -12,5 -41 530 0 254
TIRM             0,27

Cuadro 19. Tasa interna de retorno marginal de la adopción de postes vivos de diferentes especies, considerando la cosecha de productos adicionales.


  Sin Cosecha Con cosecha

Amasisa 0.29 0.51
Rifari y hualaja 0.27 0.41
Tahuarí 0.27 0.32

Finalmente, se encontró que la TIRM de los CPV es mayormente sensible al costo de los plantones, aunque también la vida útil de los postes convencionales puede ser un factor determinante en la rentabilidad marginal de los CPV.

Se ha publicado un artículo de investigación acerca de este tema (Fernandez-Baca et al. 1993).

e) Franjas de árboles de bolaina y castaña sembrados en alta densidad.

Se efectuó un análisis ex-ante de la incorporación de franjas de árboles en alta densidad dentro de potreros establecidos de pasturas mejoradas.

En el cálculo de rentabilidad se consideró a la franja primeramente de manera aislada. Posteriormente se hizo un ejercicio para medir el efecto que la incorporación de franjas tendría sobre la rentabilidad general de un fundo. Para esto se partió de la siguiente premisa: un productor difícilmente sacrificará un área de pasto mejorado para sembrar franjas de árboles, ya que esto significaría posponer un ingreso que esa pastura ya le estaría generando. El productor establecería las franjas a partir de áreas degradadas o de purmas.

Para hacer este ejercicio se utilizó un perfil de inversión desarrollado por Riesco et. al (1992) para crear una empresa de doble propósito a partir de un fundo típico de la región. Este fundo típico tiene, al inicio, un área que está compuesta por pastura, bosque secundario o purma, y bosque primario. Dentro de las pasturas, se tienen áreas de pasto natural, brachiaria y asociaciones. El perfil de inversión contempla la introducción de mejoras tecnológicas en el fundo, entre las cuales se tiene el establecimiento de 5 hectáreas anuales de pasturas mejoradas, primero en las áreas de pasto natural y después en las de bosque secundario (en ningún caso se utilizan las áreas de bosque primario).

Para probar las bondades de las franjas, este plan de ampliación de área de pastos mejorados se modificó, haciendo que, de las s hectáreas anuales destinadas originalmente al establecimiento de pastos, 1 hectárea se destine anualmente al establecimiento de franjas de árboles en alta densidad. En posteriores ejercicios se aumentó esta área a 2 y a 3 hectáreas anuales.

En cuanto a la posible disposición espacial de las franjas de árboles en alta densidad dentro del fundo, éstas podrían estar ubicadas de manera intercalada entre los potreros a modo de división.

La distancia óptima entre árboles en una plantación de bolaina es de 3 metros, equivalente a 1667 árboles por hectárea. Para el castaño, la densidad no debe ser mayor a 100 árboles por hectárea en el inicio, para luego ir raleando la población a medida que pasan los años hasta estabilizarse en 30 árboles.

Se asume que se obtienen 3 cosechas de bolaina con 8 años de intervalo entre cada cosecha. También se asume que, después de cada cosecha, el 100% de los árboles regenera. En el caso del castaño, los árboles empiezan a producir a partir del año 8, con los mismos rendimientos por árbol que se consideraron para los sistemas agrosilvopastoriles.

La tasa interna de retorno marginal resultante es 27.4% anual. El castaño permite obtener ingresos anuales a partir del octavo año, llegándose a obtener ingresos superiores a los US$ 2,000 por hectárea durante los años en que no se cosecha bolaina.

En la Fig. 7 se muestra la tasa interna de retorno (TIR) que una empresa generaría si incorporara 0, 1, 2 y 3 hectáreas de franja de árboles anualmente, considerando tres precios de venta de leche. Al nivel más bajo (US$ 0.3/lt), la TIR aumenta constantemente, aunque a una tasa decreciente, conforme aumenta el área de franja que se incorpora anualmente. En el extremo superior, es decir a un precio de US$ 0.5 por litro de leche, la TIR llega a un máximo con la incorporación de 2 hectáreas anuales de franja; cuando el área incorporada es mayor, la TIRM empieza a disminuir.


Fig. 7. Efecto do la incorporación de franjas de árboles en alta densidad sobre la rentabilidad de un fundo representativo en Pucallpa.

Una conclusión preliminar que se podría sacar de lo anterior es que las franjas de árboles en alta densidad constituirían una alternativa promisoria para mejorar la rentabilidad de los sistemas de producción de la zona, aunque la magnitud del beneficio adicional dependería de la rentabilidad de las actividades alternativas. En el caso de la producción de leche, un incremento del precio de venta de este producto hace menos atractivo el reemplazo de áreas de pasturas por franjas. Un efecto similar tendría el incremento en la productividad de leche por unidad de recurso.

Cabe también señalar que, en el corto plazo, la incorporación de franjas de árboles demandan una inversión inicial más fuerte e implican que el ingreso neto se mantenga negativo mayor número de años que cuando la empresa sólo incorpora nuevas áreas de pastos para carne y leche.

Una de las deficiencias del modelo planteado es que no toma en cuenta el efecto que podría tener la disminución de las áreas de pastoreo sobre la productividad animal si se mantuviera constante el número de animales. La carga actual en los pastos de la región está alrededor de 0.9 unidades animales/ha, que es un nivel subóptimo de acuerdo a los trabajos del IVITA al respecto (IVITA, 1989a).

El modelo utilizado ajusta la población animal al área disponible de pastos, no permitiendo que la carga pase de un cierto nivel considerado límite de seguridad.

Con los datos experimentales disponibles, es posible predecir la respuesta de la producción de carne a aumentos de carga, e inclusive encontrar su punto máximo; pero no existen aún datos confiables para producción de leche. La relación entre producción de leche y carga está aún siendo estimada en otro estudio dentro del proyecto SAS.

Con la nueva información se podrá efectuar una evaluación más aproximada del comportamiento económico de las franjas y de la necesidad de políticas de apoyo a su adopción.


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reference@idrc.ca | 10 de Noviembre de 1998

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