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Las tierras altas de Nusa Tenggara, Indonesia: Enseñanzas sobre el manejo de conflictos adquiridas en múltiples sitios

Larry Fisher, Ilya Moeliono y Stefan Wodicka

Las crecientes demandas a los bosques de Indonesia han provocado conflictos por el manejo de los recursos. Las comunidades rurales en estas zonas protegidas y sus alrededores han sido excluidas de las decisiones acerca de importantes recursos forestales y del acceso a éstos. Las políticas y programas del Ministerio de Silvicultura han intentado conciliar los crecientes conflictos por el manejo forestal mediante programas integrados de conservación y desarrollo y los organismos internacionales han fomentado estos métodos en varios sitios con resultados diversos. Las evaluaciones han revelado la necesidad de un enfoque regional con el fin de obtener beneficios para los habitantes locales, reunir información y establecer el consenso y la colaboración. Este estudio presenta la experiencia del Grupo de Trabajo para la Conservación del Consorcio para el Desarrollo Comunitario en Nusa Tenggara en su labor de aminorar los conflictos y establecer métodos de colaboración para el manejo forestal.

Durante los tres últimos decenios, los bosques de Indonesia han sido incluidos en mapas, clasificados y sometidos a crecientes demandas de explotación comercial, protección de las cuencas, recreación y conservación de la biodiversidad. En todo el archipiélago, zonas boscosas anteriormente aisladas han sido abiertas mediante la rápida construcción de caminos y la extensión de unidades administrativas gubernamentales. La modificación de las tendencias demográficas y económicas ha acelerado el ritmo del cambio y aumentado el interés en estas zonas boscosas, intensificando los conflictos por el manejo de los recursos. Las comunidades rurales en estas áreas protegidas y sus alrededores gradualmente han sido marginadas de los procesos de toma de decisiones y despojadas de sus derechos a importantes recursos forestales.

Recientes políticas y programas del Ministerio de Silvicultura han intentado conci-liar los crecientes conflictos por el manejo forestal mediante distintos métodos (Kartasubrata et al. 1994). Estos esfuerzos se han extendido para establecer áreas de conservación, con énfasis en métodos que en términos generales se caracterizan por los programas integrados de conservación y desarrollo (Brown y Wyckoff-Baird 1992; Wells et al. 1992). Organismos internacionales como el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), el Banco Mundial y el Banco Asiático de Desarrollo han promovido estos métodos en una serie de sitios de Indonesia y en toda la región con resultados variados (Wells 1997). Las evaluaciones de los programas han revelado la necesidad de un enfoque ecorregional y el énfasis en obtener beneficios económicos para los habitantes locales, la importancia de la reunión de información y las estrategias adaptivas de manejo, y el valor de establecer el consenso y la colaboración (Larson et al. 1997).

En este trabajo describimos las experiencias del Consorcio para el Desarrollo Comunitario en Nusa Tenggara (CDCNT), una red interinstitucional que busca abordar cuestiones técnicas, institucionales y políticas fundamentales relacionadas con el alivio de la pobreza y la conservación ambiental en la región de Nusa Tenggara, Indonesia Oriental. En los tres últimos años, el Grupo de Trabajo para la Conservación del Consorcio ha cata-lizado y vigilado la aparición de nuevas alianzas de colaboración que abordan los retos del manejo y conservación de los bosques en varios sitios con prioridad para la conservación de la región. Analizamos la evolución de esta red y las enseñanzas aprendidas en la labor de mitigar los conflictos y establecer métodos de colaboración para el manejo forestal. Las intervenciones fundamentales creadas para facilitar estos métodos de manejo forestal por múltiples interesados han incluido la organización de la comunidad, el establecimiento de coaliciones, la investigación participativa, la capacitación y la creación de capacidades junto con una serie de estrategias innovadoras para convocar a diversos grupos de interesados a nivel local y regional.

El entorno

Las islas indonesias al sudeste de Bali y noroeste de Australia se conocen como Pequeñas Islas de la Sonda o Nusa Tenggara (Figura 1). Desde el punto de vista administrativo, la región está dividida en tres provincias, Nusa Tenggara Barat, Nusa Tenggara Timur y la ex colonia portuguesa de Timor Oriental. La geología de la zona se basa en rocas volcánicas y calizas mezcladas, en extremo escarpadas. El clima es semiárido y hay una precipitación de unos 1500 mm en un período de 3-5 meses.


Figura 1. Áreas con prioridad para la conservación en Nusa Tenggara.

Los 8.12 millones de personas que viven en estas tres provincias pertenecen a distintos grupos étnicos ya que Nusa Tenggara está en el punto de transición entre los grupos raciales malayos y papúes. En la zona se hablan más de 50 lenguas diferentes.

Nusa Tenggara es una de las regiones más pobres y menos desarrolladas de Indonesia a causa de los efectos combinados del aislamiento físico, la infraestructura inadecuada y los limitados recursos naturales (Corner 1989). Los ingresos locales equivalen a aproximadamente la tercera parte del promedio nacional; las tasas de mortalidad infantil y las cifras de analfabetismo son de las más altas en Indonesia. La provincia de Timor Oriental ha sufrido prolongados disturbios civiles desde que logró la independencia de Portugal en 1975.

La economía rural se basa en la agricultura y todavía se practica el cultivo itinerante en todas las islas de Nusa Tenggara. Si bien se cultiva el arroz con cáscara en ciertas áreas de tierras bajas, menos del 2% de la tierra cultivable es apta para el riego. Los sistemas agrícolas se basan en gran medida en el maíz y la yuca como cultivos básicos. En las zonas más secas, el maíz es sustituido por el sorgo o el mijo como cereal principal. El pastoreo extensivo del ganado (vacas, carabaos, caballos, cabras y ovejas) se practica en toda la región. Diversas especies forestales y hortícolas (tamarindo, nueces de Kekuma, café, cacao, etc.) constituyen una fuente importante de ingresos, en particular durante las hambrunas frecuentes y los fracasos de los cultivos, que se producen durante los largos períodos de sequía. Las pesquerías del litoral, las pequeñas industrias (elaboración de alimentos, tejidos, curtidurías, etc.) y el turismo son sectores cada vez más importantes de la economía.

La conservación y el manejo de los bosques

La conservación en Nusa Tenggara sólo recientemente ha recibido atención por parte del gobierno central y de los organismos locales e internacionales de conservación. A comienzos de los años 80, las encuestas efectuadas por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, en colaboración con la Dirección General de Protección Forestal y Conservación de la Naturaleza del Departamento de Silvicultura, identificaron las áreas con prioridad para la conservación (MacKinnon et al. 1982). Más recientemente, organismos internacionales de conservación como el WWF, Birdlife International, la Sociedad de Conservación de la Vida Silvestre y el organismo Preservación de la Naturaleza, se han involucrado activamente en la región y auspician programas sobre el terreno en sitios seleccionados, así como investigaciones sobre la biodiversidad, actividades de educación en la conservación y el desarrollo de planes de conservación de la biodiversidad regional (WWF 1993; Jepson et al. 1996).

El contraste entre la rica diversidad biológica y cultural y la pobreza crónica de la región plantea evidentes retos para quienes toman las decisiones acerca del manejo de los recursos naturales. En toda la región, hay asentamientos dentro de los bosques y áreas de-signadas para la conservación y en sus alrededores, lo cual convierte a los conflictos por el uso de la tierra en un problema ordinario. Estas comunidades con frecuencia están aisladas y retienen fuertes valores y prácticas tradicionales, a menudo estrechamente vinculados con los recursos de la tierra y forestales (o costeros).

El consorcio para el desarrollo comunitario en Nusa Tenggara

La importancia de la conservación en las estrategias de desarrollo regional surgió gracias a un prolongado proceso de análisis auspiciado por el CDCNT (hasta 1997, se llamaba Consorcio para el Desarrollo de las Tierras Altas de Nusa Tenggara). El Consorcio es una red interinstitucional que incluye a representantes de organismos gubernamentales, organizaciones no gubernamentales (ONG), instituciones de investigación y comunidades locales. Trata de abordar cuestiones técnicas, institucionales y políticas fundamentales vinculadas con la pobreza y los problemas ambientales en Nusa Tenggara fortaleciendo los programas rurales que tienen éxito, aumentando la capacidad de organización local, incrementando las relaciones de trabajo en colaboración y expandiendo los efectos de los programas de desarrollo de las tierras altas (Khan y Suryanata 1994; World Neighbors 1994).

El Grupo de Trabajo sobre el Manejo de los Recursos Naturales (o Grupo de Trabajo para la Conservación [GTC]) del consorcio, establecido en 1991, aborda cuestiones relacionadas con el manejo de áreas críticas de conservación y los efectos sociales y económicos de la explotación forestal y los programas de conservación. El GTC ha esbozado una serie de actividades individuales y colectivas para resolver esos problemas y ha identificado ocho sitios con prioridad, en los cuales se pueden realizar y vigilar en forma sostenida esas actividades (Figura 1).

Los sitios representan la diversidad ecológica y socioeconómica de la región. Están ubicados en varias islas en diferentes ecosistemas y son distintos en cuanto a su clasificación oficial y los objetivos del manejo, las amenazas percibidas y los entornos institucionales (Cuadro 1). La designación de sitio con “prioridad” no se basó meramente en consideraciones ecológicas o de biodiversidad; el GTC buscó indicar la importancia de esos sitios desde la perspectiva de cada uno de los principales organismos participantes y, por lo tanto, los escogió en el entendimiento de que el compromiso institucional a largo plazo era el factor más importante en la realización de programas efectivos y en la vigilancia y eva-luación de los efectos al pasar el tiempo.

Cuadro 1. Ocho sitios con prioridad escogidos por el GTC.
Sitio
Designación
Amenazas percibidas
Instituciones fundamentales
Rempek, Lombok, NTB Bosque protegido Disputas por los límites y la tierra, conflictos jurisdiccionales, invasiones, inmigrantes, actividades madereras Ministerio de Silvicultura, Oficina de Tierras, gobierno local, LP3ES, LBHR
Sesaot, Lombok, NTB Bosque protegido Cambios en la condición del bosque, presión de la población, impuestos al café, recolección ilegal de madera Ministerio de Silvicultura, gobierno local, LP3ES
Tambora, Sumbawa, NTB Bosque protegido, reserva natural Disputas por los límites y el uso de la tierra, invasión por inmigrantes, actividades madereras Ministerio de Silvicultura, gobierno local
Tambora, Sumbawa, NTB Bosque protegido, reserva natural Disputas por los límites y el uso de la tierra, invasión por inmigrantes, actividades madereras Ministerio de Silvicultura, gobierno local
Ruteng, Flores, NTT Bosque para actividades recreativas Disputas por los límites y el uso de la tierra, invasiones, actividades madereras Ministerio de Silvicultura, gobierno local, BAD
Riung, Flores, NTT Bosque protegido, reserva natural Disputas por los límites y la tenencia de la tierra, emigración, asentamientos Ministerio de Silvicultura, gobierno local, Yayasan Sanusa
Wanggameti, Sumba, NTT Bosque protegido, reserva natural (propuesta para parque nacional) Disputa por los límites y la tenencia de la tierra, pastoreo de ganado, manejo de incendios, actividades madereras ilegales Ministerio de Silvicultura, gobierno local, Yayasan Tananua, Birdlife International, Sociedad para la Conservación de la Vida Silvestre, WWF
Gunung Mutis, Timor Occidental, NTT Reserva natural Disputas por los límites y la tierra, pastoreo de ganado, recolección de leña Ministerio de Silvicultura, Departamento de Obras Públicas, Turismo, gobierno local, WWF
Nota: BAD, Banco Asiático de Desarrollo; LBHR, Instituto Popular de Ayuda Legal; LP3ES, Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales, Educación e Información; NTB, Nusa Tenggara Barat; NTT, Nusa Tenggara Timur; WWF, Fondo Mundial para la Naturaleza.

Si bien las actividades de manejo y conservación de los bosques continúan en muchos otros sitios, estas ocho localidades han dado la oportunidad de llevar a cabo un análisis más profundo y la vigilancia en los tres últimos años. Los siguientes breves estudios de caso nos dan una idea de cuestiones claves del manejo en cuatro sitios con prioridad: Gunung Mutis, Wanggameti, Sesaot y Rempek.

La Reserva Natural de Gunung Mutis, Timor Occidental

La reserva natural que rodea a Gunung (Monte) Mutis es considerada uno de los pocos bosques homogéneos de Eucalyptus urophylla que quedan en Indonesia (Robinson y Supriadi 1981). Gunung Mutis está dentro de las montañas centrales de Timor y es el origen de todos los sistemas hidrológicos principales en la parte occidental de la isla. Si bien aún resta completar las encuestas sobre la fauna, se piensa que Gunung Mutis proporciona el hábitat para la mayoría de los mamíferos autóctonos de Timor y sus 217 especies de aves (Petocz 1991). La superficie total propuesta para la reserva es de 12 000 ha; no obstante, incluye a dos comunidades dentro de sus límites.

Catorce aldeas rodean la reserva, con una población total de 25 486 habitantes. Las dos aldeas dentro de la reserva (Nenas y Nuapen) y varias a lo largo de sus límites comparten tierras con la reserva. Los suelos relativamente fértiles, la precipitación moderada (2 000-3 000 mm/ año) y el terreno montañoso hacen de ésta una región adecuada para la agricultura y la reserva incluye a algunas de las tierras más productivas.

Los agricultores locales cultivan maíz y yuca como alimentos básicos, pero también han diversificado su producción para incluir hortalizas y otros cultivos comerciales, como la cebolla, el ajo, la papa y árboles frutales. La cría de ganado es otro componente importante de la economía y la tradición rurales y representa uno de los aspectos más difíciles y divisivos del manejo de la conservación. Un reciente censo de animales efectuado por el WWF informó que se permite a más de 14 000 animales grandes (caballos, vacas, carabaos) pastar libremente dentro de los límites de la reserva; otros 4 000 son alimentados en establos en las comunidades cercanas a los límites, pero en ocasiones se los libera para que pasten dentro de la reserva (BKSDA 1998). Los conservacionistas han señalado que estos animales eliminan el crecimiento del monte bajo y el desarrollo de las plántulas para la regeneración forestal y el WWF y el Centro para la Conservación de los Recursos Naturales (BKSDA) del Departamento de Silvicultura han propuesto retirar el ganado del área de la reserva.

El BKSDA y el servicio forestal local están intentando involucrar a las comunidades locales en la conservación forestal. Estos esfuerzos han incluido actividades de educación y extensión, programas de desarrollo de las comunidades y proyectos de reforestación. El WWF seleccionó a Gunung Mutis como su principal sitio del programa en Nusa Tenggara y ha trabajado en la zona desde 1994. Ha realizado encuestas socioeconómicas y sobre la biodiversidad, trazado mapas de los límites y el uso de la tierra, vigilado incendios forestales y organizado a las comunidades (incluyendo la capacitación de grupos para la conservación).

Los retos para un manejo eficiente de la Reserva Natural de Gunung Mutis son tanto institucionales como prácticos: políticas y jurisdicciones en conflicto entre los principales organismos con autoridad para tomar decisiones acerca del manejo, el problema del ganado que pasta libremente dentro de la reserva y las postergadas cuestiones acerca de la asignación de límites entre las comunidades y la reserva (Lentz, Mallo y Bowe 1998). El creciente número de colonos inmigrantes ha creado tensiones adicionales por el uso de la tierra y el comercio dentro de las comunidades.

Aún no se ha elaborado un plan integral de manejo para la reserva y es limitada la colaboración entre los organismos gubernamentales locales, las ONG y las comunidades del lugar. Existe un conflicto evidente entre la agenda de desarrollo del gobierno local y las prioridades de conservación de las dependencias provinciales, regionales y nacionales. El problema del ganado ejemplifica estas agendas contradictorias: mientras que el gobierno local y el servicio de agricultura (en particular la sección de ganadería) continúan fomentando la cría de ganado como una fuente de ingresos, los conservacionistas han presionado para que se retire el ganado de la reserva.

La propuesta de efectuar un estudio en colaboración acerca del manejo del ganado (BKSDA 1998) representa un renovado intento de integrar el uso de la tierra y la toma de decisiones interinstitucionales sobre estos problemas complejos. El WWF ya ha realizado un proceso de elaboración participativa de mapas en varias comunidades situadas a lo largo de los límites de la reserva, pero subsiste un desacuerdo considerable acerca de los límites y los procedimientos para dirimir las disputas. El estudio más amplio de la ganadería y el uso de la tierra, programado para fines de 1998, ofrecerá una oportunidad de integrar a todos los organismos importantes y las comunidades locales en un diálogo más inclusivo y sistemático sobre el manejo futuro de la reserva.

El Área de Conservación de Wanggameti, Sumba Oriental

Sumba presenta uno de los regímenes climáticos más secos en el archipiélago indonesio: la precipitación media es de sólo 1 000-1 500 mm anuales. La isla está constituida básicamente por terrazas calizas elevadas, ahora cubiertas por pastizales donde son apacentados en forma extensiva vacas, caballos y cabras. Los habitantes de Sumba comúnmente utilizan el fuego para manejar estos pastizales, lo cual ha reducido la cubierta forestal en la isla a menos del 10% de la superficie total (Petocz 1991; Jepson et al. 1996). La protección natural ha conservado los bosques de galería en profundos desfiladeros y barrancos de las tierras bajas y bosques perennes húmedos y de follaje cerrado en los montes Massu, en la parte meridional de la isla. El complejo forestal de Gunung Wanggameti-Laiwangga es el área forestal más grande y más diversa existente en Sumba, con una superficie estimada de 45 000 ha. Es muy importante por su biodiversidad y su función en la captación de agua para las extensas llanuras del nordeste.

El Área de Conservación de Wanggameti (ACW) abarca 42 567 ha. Esta área fue primeramente clasificada como “bosque de protección” (hutan lindung), pero recientemente ha sido designada parque nacional. Contiene diversos tipos de bosques y se ha subrayado su especial importancia como hábitat para aves. Según encuestas recientes, el área alberga a 176 especies aviarias, incluyendo 25 especies endémicas del país y por lo menos nueve encontradas únicamente en Sumba (Jepson et al. 1996). Estos informes confirman también que varias de las especies autóctonas importantes de aves (en particular la cacatúa de cresta amarilla, Cacatua sulfurea, subgénero citrinocristata) están seriamente amenazadas por la destrucción de su hábitat, la caza y el comercio (Petocz 1991).

El parque nacional propuesto contiene dos asentamientos y hay 15 aldeas en sus alrededores. Los agricultores continúan practicando diversas formas de cultivo itinerante en toda el área y también usan el bosque como fuente de leña, material de construcción y productos no madereros, como tintes y plantas medicinales, para comerciarlos en los mercados de Sumba (Lentz, Fisher y Mulyana 1998). El pastoreo de ganado se realiza en gran medida a lo largo de la periferia de la reserva. Según los mitos religiosos de Sumba, los principales grupos de clanes se originaron en las montañas de Wanggameti: numerosos sitios dentro del bosque son considerados sagrados y todavía se respetan ampliamente restricciones tradicionales a la explotación de esas áreas.

Si bien la zona tiene una notable belleza escénica y peculiaridades culturales, la falta de infraestructura limita el acceso. No obstante, el mejoramiento de los caminos y las comunicaciones en Sumba y el creciente énfasis en el turismo (y el turismo ecológico) en Nusa Tenggara indican que los visitantes a la zona serán un aspecto importante del desa-rrollo futuro del parque nacional.

En síntesis, el ACW es considerada un área protegida con prioridad por su rica biodiversidad, su importancia en la protección de la cuenca y su potencial para el turismo recreativo. El servicio forestal ha emprendido una serie de proyectos de reforestación a lo largo de la periferia de la reserva con un éxito limitado. El deficiente manejo técnico, las condiciones difíciles del sitio (suelos pobres y sequía), los incendios de los pastizales y el franco sabotaje han sido mencionados como razones del fracaso. En respuesta a las preocupaciones por las continuas invasiones y el fracaso en poner en práctica actividades esenciales de los proyectos, el gobierno local actuó reubicando a las comunidades a lo largo de los márgenes del bosque. En 1993, los residentes de Katikutana fueron desalojados por la fuerza de su aldea. Esto despertó fuertes reacciones en las comunidades vecinas y por parte de las ONG locales e internacionales que trabajaban para la conservación y el desarrollo de la comunidad en el ACW.

El temor de intensificar el conflicto y la preocupación por la falta de un plan integral de manejo para el ACW llevó a la organización de una serie de encuestas participativas y medidas de planificación en colaboración. Desde junio de 1996 hasta julio de 1997, orga-nismos públicos y privados importantes realizaron estudios en las aldeas y debates públicos en 10 aldeas de los alrededores del ACW. Estos estudios presentan el panorama más completo hasta el momento de las acciones locales y las perspectivas del manejo de la zona forestal. Fueron facilitados por el Equipo de Coordinación de la Investigación para el Manejo de los Recursos Naturales (KOPPESDA) del consorcio y fueron realizados por equipos de investigadores de importantes organismos gubernamentales y ONG participantes. Incluyeron reuniones públicas en cada una de las comunidades, así como los primeros diálogos multicomunitarios acerca del estado del bosque, con la participación de representantes de las aldeas que circundan el ACW. Estos diálogos comunitarios ofrecieron oportunidades para que los aldeanos identificaran y negociaran su propia agenda común para el manejo del bosque.

La información y las recomendaciones resultantes de estos estudios y diálogos fueron comunicadas a todos los organismos participantes y analizadas más tarde en una gran reunión regional de múltiples interesados, efectuada en julio de 1997. Esta reunión llevó a la creación de una amplia coalición de representantes de organismos e interesados, el Foro sobre el Área de Conservación de Wanggameti, y a la adopción de varias recomendaciones fundamentales relacionadas con el manejo del uso de la tierra, las actividades de conservación y la coordinación entre organismos gubernamentales.

El Parque Nacional Rinjani, Lombok Occidental

El complejo de Gunung Rinjani en la isla de Lombok es una de las montañas volcánicas más grandes de Indonesia, que alcanza una altitud de 3 726 m y tiene una superficie de unas 125 000 ha (Petocz 1991). La espectacular belleza de la zona, que incluye un lago poco profundo dentro del cráter, y su proximidad a la vecina isla de Bali son dos factores esenciales en su creciente atractivo para los turistas.

El complejo volcánico también contiene una amplia gama de especies de la flora (desde tropicales y semiperennes a tipos de bosque de lluvia de montaña). Los estudios zoológicos efectuados por el Museo de Australia Occidental y el Museo Nacional de Indonesia en Bogor probablemente aumentarán el número de especies, 33 de mamíferos y 136 de aves, identificadas en la zona.

Además, esta zona es la principal cuenca para el riego de las tierras bajas en la parte septentrional de la isla. Las áreas boscosas que rodean Gunung Rinjani constituyen la base de la economía en las comunidades ubicadas dentro del área protegida y cercanas a los límites de ésta (LP3ES 1993). Los agricultores locales continúan desmontando partes del bosque para sus huertas agroforestales combinadas (los cultivos principales incluyen el café, nueces de Kukuma, la vainilla y una serie de árboles frutales) y explotan el bosque para obtener leña, madera y forraje.

Desde 1993, el Instituto para Investigaciones Económicas y Sociales, Educación e Información (LP3ES), ONG nacional con una oficina regional en Lombok, ha trabajado en algunas comunidades de los márgenes del bosque, alrededor del complejo Rinjani. Una serie de evaluaciones participativas y estudios socioeconómicos en profundidad han documentado las interacciones entre la comunidad y el bosque en varias comunidades situadas a lo largo de los límites del bosque. Los estudios, efectuados en colaboración con el servicio forestal local, la Universidad de Indonesia y la Universidad de Cornell, han proporcionado importantes conocimientos nuevos acerca de los conflictos por el uso de la tierra y la explotación forestal en estos entornos variados. Las recomendaciones basadas en esos estudios han dado como resultado iniciativas para resolver las disputas. A continuación se describen dos de las comunidades situadas a lo largo de la periferia del complejo Rinjani.

Sesaot, Distrito de Narmada

De todos los productos forestales, como leña, forraje y materiales para la construcción. La aldea de Sesaot (11 000 habitantes) está situada a lo largo del límite meridional del complejo Rinjani, a sólo 20 km de la capital provincial de Mataram. Los conflictos actuales por el manejo de los bosques en Sesaot datan del cambio de condición de la zona forestal que, de bosque de producción restringida, se convirtió en bosque de protección en 1983 (Suhardi y Fisher 1996). El gobierno local consideró que esta reclasificación era un paso necesario para proteger la cuenca superior para el gran Proyecto de Desviación de Alto Nivel, destinado a transportar agua para riego desde las estribaciones septentrionales de Rinjani a las tierras áridas marginales del sur de Lombok.

No obstante, el cambio de clasificación llevó a la inmediata pérdida de acceso e ingresos para los residentes de Sesaot, la mayoría de los cuales inicialmente fueron atraídos a la zona por las oportunidades de empleo en las actividades madereras locales. El cambio de la condición del bosque también fue acompañado de significativas disposiciones y políticas nuevas que restringían el acceso a los recursos. Por ejemplo, se pusieron restricciones al cultivo de huertos agroforestales dentro de la zona del bosque; el gobierno plantó árboles de caoba como principal especie del bosque, lo que produjo una cubierta forestal más cerrada y la pérdida de las oportunidades de cultivar y cosechar especies de monte bajo; se impuso un impuesto del 50% al café de los huertos dentro de una “zona amortiguadora” identificada, un factor importante para desalentar a los agricultores locales; y se establecieron restricciones a la recolección

En abril de 1993, el LP3ES comenzó a trabajar en Sesaot realizando una evaluación participativa inicial con el fin de detectar los problemas prioritarios y comenzar a desarrollar relaciones de trabajo con los líderes de las aldeas. La evaluación llevó a una serie de actividades de desarrollo de la comunidad, incluyendo la construcción de un sistema de riego, la formación de grupos de trabajo de los agricultores y cooperativas de consumidores y, posteriormente, la creación de la Asociación para la Protección del Bosque (Kelompok Mitra Pengaman Hutan).

Esta asociación basada en la comunidad se formó para reducir los robos forestales y ayudar al servicio forestal en un manejo más eficiente de la zona boscosa. También se abordaron problemas de corrupción y acoso por funcionarios públicos. La asociación ha buscado (hasta el momento sin éxito) legitimar la recolección de leña (la fuente primaria de ingresos para la comunidad) y obtener acceso a los sitios degradados dentro del bosque para actividades de reforestación por la comunidad.

El LP3ES ha continuado desempeñando una importante función de enlace entre la comunidad y los funcionarios gubernamentales (del distrito, provinciales y regionales), facilitando las reuniones públicas, los estudios en las aldeas y los talleres de capacitación y realizando con regularidad diplomacia de ida y vuelta entre las partes en Sesaot y Mataram.

Rempek, Distrito de Gangga

La aldea de Rempek, situada a lo largo de las pendientes de Gunung Rinjani, presenta un conjunto totalmente diferente de problemas. Rempek se ha convertido en un caso muy destacado y politizado, ciertamente una de las más irritantes y espinosas disputas por el uso de la tierra en Lombok. Como en Sesaot, la colonización de Rempek ha sido más bien reciente: se estableció la aldea en los años 30 y gran parte del crecimiento se produjo en los 60 y los 70. Los conflictos por el acceso al bosque se vinculan con desacuerdos por la ubicación de los límites del bosque y las posteriores decisiones acerca del uso de la tierra dentro de la zona forestal y en sus cercanías inmediatas.

A comienzos de los años 50, después de la independencia y la transferencia de la autoridad de las unidades gubernamentales locales, el servicio forestal trasladó los límites establecidos durante la administración colonial holandesa a tres kilómetros más cerca de los asentamientos comunitarios. Las disputas por estos límites y por la plantación de árboles por el gobierno dentro de esta zona forestal designada dio como resultado el desalojo de agricultores de Rempek a fines de los años 70. En subsiguientes esfuerzos de refo-restación (1982-1983), el servicio forestal empleó a colonos migratorios de las comunidades vecinas de Monggal y Gondang. Estos colonos sembraron más de 100 ha de huertos agroforestales dentro de la zona boscosa y, cuando el gobierno se retractó de su política de cultivar café dentro de las áreas forestales designadas (1989), los agricultores se rehusaron a abandonar sus huertos.

La disputa por los límites del bosque se complica más por el desacuerdo jurisdiccional entre el servicio forestal y el Consejo de Registro de Tierras (CRT). Este último, aparentemente reconociendo los anteriores límites fijados por los holandeses y los gobiernos locales, emitió certificados de tierras dentro de la zona boscosa que parecían convalidar los reclamos de los residentes locales concernientes al límite “correcto” del bosque. Además, esta acción fortaleció la determinación de los colonos de Monggal y Gondang de permanecer en el área y buscar la propiedad oficial de sus parcelas.

En síntesis, la disputa por los límites del bosque en Rempek implica políticas contradictorias del servicio forestal y el CRT. Ha intensificado las tensiones dentro de la comunidad y creado conflictos entre los residentes locales y nuevos inmigrados alentados a asentarse en la zona. Las diversas partes han mantenido posiciones intransigentes en relación con estas cuestiones y ha habido pocas iniciativas oficiales para resolver el pro-blema de los límites y las cuestiones vinculadas con la tenencia de la tierra. Se han producido incidentes de manifestaciones públicas y violencia localizada y continúa la invasión en la zona forestal.

En septiembre de 1995, el servicio forestal pidió al LP3ES que mediara en el conflicto en Rempek. El LP3ES realizó una evaluación rural participativa, seguida de una investigación más profunda que describió muchos de los problemas señalados antes (LP3ES 1996). Estos resultados fueron presentados al servicio forestal, que ha incorporado muchas de las recomendaciones del estudio en un gran proyecto forestal y social orientado a Rempek y otras aldeas situadas en el límite septentrional del área protegida de Gunung Rinjani. Un taller regional sobre Participación de la Comunidad en el Manejo y la Conservación del Bosque (noviembre de 1996) también hizo hincapié en la disputa por el manejo del bosque en Rempek. Sin embargo, el programa forestal y social, aplicado en gran medida como un proyecto tradicional de plantación de árboles, no abordó los problemas de límites. El vivero y el sitio sobre el terreno del proyecto se convirtieron en blancos de actos de sabotaje y el proyecto fue posteriormente interrumpido en Rempek y trasladado a aldeas vecinas.

Análisis de los casos

Considerados en forma colectiva, los ocho sitios con prioridad dan una idea de la complejidad del manejo y la conservación de los bosques en Nusa Tenggara (Cuadro 1). La diversidad de los sitios y los problemas es tal vez su aspecto más destacado y se puede ver esto en sus variadas características ecológicas, sistemas agrícolas y de uso de la tierra, grupos étnicos y antecedentes de colonización. También es importante observar las diferencias en la clasificación de los bosques, las prioridades institucionales y las de conservación, las amenazas percibidas al manejo y las diversas estrategias de intervención.

Si bien la diversidad es una característica conspicua de estas áreas protegidas, el análisis también revela temas comunes a todos los sitios, que han constituido la base para gran parte de la acción en colaboración del CDCNT hasta el momento. Las encuestas en la comunidad y los estudios interdisciplinarios en algunas áreas del programa han producido importantes conocimientos sobre cuestiones de participación de la comunidad, acceso, derechos y jurisdicción sobre los recursos forestales.

En general, las disputas por el manejo de los bosques en Nusa Tenggara se sitúan en cuatro amplias categorías:

  1. Problemas jurídicos, normativos y de procedimientos. Existe un mareante conjunto de normas, procedimientos y jurisdicciones concernientes al manejo de las áreas forestales y de conservación — Si bien el Ministerio de Silvicultura tiene autoridad general sobre la planificación y el manejo de las zonas boscosas, los intereses de otros importantes organismos nacionales especializados — de agricultura, turismo, obras públicas y desarrollo rural, entre otros — dan como resultado retos considerables para la integración, tanto en la planificación como en la puesta en práctica, por conducto de unidades gubernamentales locales en los niveles provincial, de regencia y sub-regencia. El considerable traslapo entre los organismos hace difícil la coordinación y la toma efectiva de decisiones. Los problemas más prominentes son establecer límites y clasificar las zonas boscosas, planificar el uso de la tierra y establecer mecanismos para el manejo y la conservación de los bosques. Todos los sitios presentan ejemplos perturbadores de cómo jurisdicciones administrativas e intereses que compiten entre sí han tendido a socavar la práctica acertada del manejo. También es evidente que las comunidades locales, los líderes de los programas de las ONG y, de hecho, muchos funcionarios públicos no conocen, o son confundidos por, las numerosas disposiciones y procedimientos que rigen las intervenciones de manejo.

  2. Ejecución de las políticas y los programas — La naturaleza centralizada de la elaboración de políticas y la formulación de proyectos ha sido una de las principales restricciones para un manejo acertado de los bosques locales. Una serie de políticas bien fundadas rigen el desarrollo de programas sociales o forestales comunitarios, la evaluación de los efectos ambientales y el desarrollo rural ge-neral. Sin embargo, la ejecución de esos proyectos a menudo se basa en planes elaborados con poco conocimiento de las condiciones locales o la participación de actores del lugar. En el plano local, los individuos que están más directamente involucrados en el manejo y la explotación de los bosques con frecuencia están poco informados y tienen una influencia limitada en el proceso de planificación. Los programas gubernamentales y de las ONG se suelen diseñar con estrechos objetivos institucionales o del programa, descuidando los elementos críticos de la integración y la coordinación. Las unidades gubernamentales locales representan el nexo administrativo para esta coordinación, pero en realidad tienen variada autoridad, limitada experiencia y capacidad de ejecución y, con frecuencia, esa labor es demasiado para ellas. El conspicuo fracaso de las iniciativas de refo-restación, silvicultura social y protección forestal ha sido señalado en Wanggameti, Sesaot, Riung y Rempek.

  3. Problemas económicos y de subsistencia — En todos los sitios del programa continúa la difundida explotación de terrenos boscosos y productos forestales. La invasión agrícola, las actividades madereras, la recolección de productos fo-restales distintos de la madera y el pastoreo de ganado, en muchos casos se han intensificado a pesar de las políticas reguladoras, la educación, los programas de extensión y los esfuerzos por aplicar las disposiciones. En el ACW, la captura de valiosas especies aviarias, como la cacatúa de cresta amarilla, está reduciendo severamente especies ya amenazadas o en peligro de extinción. En Riung, varias comunidades que habían sido reasentadas en zonas costeras han regresado para establecer huertos en la zona boscosa de tierras altas.

  4. Factores sociales y culturales — En varios de los sitios (por ejemplo, Gunung Mutis, Wanggameti y Riung), fuertes tradiciones culturales continúan guiando las actitudes y prácticas de las comunidades locales concernientes al uso de la tierra y la explotación forestal. En estas zonas, la división, la clasificación y las leyes y disposiciones que rigen el acceso a las áreas forestales han sido una preocupación básica de los gobernantes locales (rajahs) o los consejos tribales, a menudo-reforzadas por alianzas familiares y de clanes.

En Gunung Mutis, por ejemplo, la clasificación autóctona incluye “bosques sagrados”, “bosques restringidos” donde está prohibido cazar, “bosques del clan” para recoger productos forestales y bosques para cultivar huertos (Mallo 1996). El rajah designado y los líderes de los clanes tradicionalmente han controlado el acceso a estas tierras por razones tanto prácticas como espirituales, y tienen amplia autoridad para tomar decisiones e imponer sanciones o castigos. Asimismo, en Sumba Oriental, la unidad familiar ejerce un fuerte control sobre las tierras y bosques de la aldea.

Estos sistemas autóctonos de manejo forestal a menudo se basan en un conocimiento profundo del paisaje y la ecología locales y están impregnados de tradiciones sociales e históricas. Contrastan notablemente con las actividades gubernamentales más recientes para determinar los límites de los bosques, clasificar las zonas boscosas (principalmente sobre la base de consideraciones técnicas) e imponer leyes y disposiciones nacionales sobre el acceso de la comunidad. En consecuencia, con frecuencia se ve la aplicación de las políticas y programas gubernamentales nacionales como un ataque directo a las tradiciones, valores, instituciones y líderes existentes.

Lecciones aprendidas y confirmadas

La diversidad de sitios, problemas, historia y entornos institucionales ha requerido el empleo de una gama de intervenciones para resolver las disputas por el manejo forestal y la búsqueda de métodos más colaborativos y sustentables de manejo y conservación de los bosques. Si bien hay una considerable experiencia local en la mediación y la solución de conflictos, todavía son pocos los procedimientos o protocolos para manejar en forma eficiente complejas disputas ambientales o de políticas públicas. La mediación oficial en las disputas ambientales ha sido introducida en Indonesia hace muy poco (Moore y Santosa 1995). Los participantes del CDCNT reconocen con prontitud los problemas de intereses que compiten entre sí, la deficiente coordinación entre los organismos y los programas y políticas ineficaces. No obstante, a menudo se muestran reacios a caracterizar estas situaciones como conflictos e incómodos en cuanto a intervenir en esfuerzos oficiales de mediación, en particular cuando los problemas están más allá de su posición o jurisdicción. En cada caso, las intervenciones orientadas a resolver conflictos han sido sutiles, indirectas, sensibles y multifacéticas. Muchos de los organismos que intervienen han usado medios indirectos para convocar a las partes, como la organización de la comunidad, el establecimiento de coaliciones, indagaciones conjuntas e investigaciones en colaboración, capacitación y habilitación y una serie de estrategias para mejorar el diálogo y establecer relaciones entre los interesados.

En los tres últimos años, ha habido una continua vigilancia de las intervenciones en estos sitios con prioridad efectuada por el GTC. Se han convocado con regularidad reuniones para revisar los estudios de caso, destacar las actividades basadas en los sitios e identificar enseñanzas comunes en esta variada experiencia. Las visitas cruzadas entre los sitios por los que llevan a cabo el trabajo, los encargados de formular las políticas y los líderes de la comunidad han estimulado enseñanzas importantes y comparaciones de aspectos fundamentales. La investigación en varios de los sitios ha contribuido al análisis y documentación de las realidades locales y a la evaluación de estrategias para abordar los conflictos por el uso de la tierra y el manejo de los bosques. Se han efectuado reuniones anuales de evaluación para sintetizar las enseñanzas aprendidas, diseñar iniciativas nuevas en cada sitio y formular recomendaciones para actividades que intensifiquen la colaboración regional. El análisis colectivo de la experiencia regional en Nusa Tenggara ha producido las siguientes enseñanzas generales para los programas de manejo de los bosques y la conservación.

El método regional en múltiples sitios

Trabajar simultáneamente en varios sitios constituye un importante elemento positivo que brinda:

  • oportunidades de comparar y aprender de los éxitos y fracasos en distintos sitios;
  • la capacidad de extrapolar temas comunes y usarlos para abordar amplios retos en cuanto a políticas y programas;
  • la oportunidad de usar el foro regional como un espejo para fortalecer los beneficios y los instrumentos de la colaboración;
  • el acceso a una serie de conocimientos técnicos, experiencias de los programas, percepciones locales y redes más amplias de intereses;
  • oportunidades de saltar de la jurisdicción local a otras superiores involucrando a funcionarios y encargados de formular las políticas en visitas y discusiones sobre el terreno.

Como coalición más amplia, el CDCNT ofrece mayor legitimidad y prestigio político que los organismos miembros individuales. También representa una estructura para determinar las responsabilidades, con reuniones periódicamente programadas, acontecimientos importantes, reuniones y evaluaciones. Las reuniones rotativas celebradas en cada uno de los sitios proporcionan un impulso importante para que los grupos locales se reúnan en el marco de este grupo de trabajo regional con el fin de analizar los problemas y las posibles soluciones.

La unidad de análisis

Muchos programas de investigación e intervención han sido realizados en sitios indivi-duales dentro de grandes áreas protegidas o zonas de cuencas. Estos estudios y proyectos aportan importantes conocimientos sobre la dinámica del manejo de los recursos naturales a nivel local. Sin embargo, los estudios o iniciativas en un solo sitio no pueden abordar los problemas más amplios de escala y política que son críticos para un manejo eficiente de ecosistemas grandes. En el ACW, por ejemplo, un miembro del recientemente establecido Comité de Protección del Bosque se quejó de que sus esfuerzos aislados por detener los robos forestales eran como “cerrar la puerta del frente para protegerse de los ladrones y dejar abiertas las ventanas y la puerta trasera”. El manejo eficiente de áreas protegidas requiere una amplia perspectiva y análisis de sistemas y esto debe entenderse en términos tanto ecológicos como institucionales. La solución de las disputas por el manejo de los bosques y la conservación exige un método multicomunitario, interinstitucional y basado en el ecosistema para el análisis y la toma de decisiones.

El concepto de “comunidad”

La difundida preocupación por la limitada participación de las comunidades locales en la toma de decisiones relacionadas con el medio ambiente ha dado como resultado cambios recientes hacia métodos basados en la comunidad para el manejo de los recursos naturales (Wright et al. 1994; Borrini-Feyerabend 1996). Incorporar y facultar a las comunidades locales es un paso esencial para buscar métodos más incluyentes y sustentables de manejo de las áreas protegidas. En última instancia, los métodos basados en la comunidad deben involucrar a todos los interesados activos: las aldeas adyacentes al área protegida, los funcionarios gubernamentales de los niveles de distrito, provincial y regional, investigadores y científicos y ONG activamente involucradas en programas de conservación y desarrollo de la comunidad. La disputa por el ganado en Gunung Mutis es un ejemplo pertinente, ya que implica la toma fundamentada de decisiones y el manejo coordinado por muchas comunidades y organismos públicos. El recién creado Foro de la ACW es un ejemplo excepcional de una nueva alianza de representantes de la comunidad, funcionarios públicos y líderes de ONG que trabajan juntos para forjar una visión común y un plan de manejo de la reserva.

La importancia de una red interinstitucional

El CDCNT ha proporcionado el entorno organizacional que ha catalizado la colaboración de múltiples partes. Mediante el CDCNT, los líderes de las comunidades, los funcionarios públicos, los líderes de las ONG, los investigadores, etc. han llegado a conocer y comprender las perspectivas de los demás. La cooperación y la confianza inicial en este nivel regional han ayudado a forjar relaciones personales que han conducido al rechazo de estereotipos y prejuicios y a la creación de nuevas relaciones de trabajo en colaboración. La interacción ha ayudado a los participantes a dar prestigio a las políticas y las prácticas; por ejemplo, se han establecido importantes conexiones entre funcionarios gubernamentales y líderes de las ONG. La red más amplia del consorcio permitió los vínculos con otros recursos. Por ejemplo, el Grupo de Trabajo sobre Investigación Participativa proporcionó gran parte de la orientación y capacitación para estudios sobre el terreno en Sumba y Timor; los participantes del Grupo de Trabajo Agroforestal brindaron apoyo técnico a programas en Wanggameti y Sesaot.

El consorcio también ha constituido un mecanismo importante para financiar esas iniciativas. Si bien la Fundación Ford ha brindado financiamiento sostenido a las actividades regionales, éstas a menudo han sido patrocinadas en forma conjunta por varios organismos públicos y privados.

Vínculos con el aparato político

Muchos conflictos por el manejo de los bosques se originan en decisiones políticas tomadas a grandes distancias del lugar donde se efectúa la actividad de manejo, en el nivel del distrito, la regencia, provincial o nacional. En consecuencia, las disputas en el plano local son difíciles de resolver porque quienes toman las decisiones no están conscientes de las implicaciones de sus políticas, o no están dispuestos o son incapaces de participar en el proceso de encontrar soluciones creativas. Los funcionarios a nivel local a menudo no tienen la autoridad o pueden sentirse reacios a aprobar oficialmente métodos innovadores. Tal vez también estén usando esas políticas, aunque sean imperfectas, para su propia ventaja personal o institucional. El resultado suele verse en diversos acuerdos no oficiales donde los funcionarios locales “miran hacia otro lado” para evitar por completo los problemas; los funcionarios incluso pueden usar estas oportunidades para obtener sobornos o desarrollar empresas privadas dentro de las áreas de conservación forestal.

En ciertos casos, el GTC del consorcio ha logrado incorporar a funcionarios de alto nivel de la regencia, la provincia y la región. El servicio forestal, el CRT y funcionarios de los gobiernos locales han sido invitados a reuniones regionales y en los sitios y estas interacciones han llevado a relaciones que han producido avances ocasionales en atolladeros locales. Por ejemplo, la actividad experimental de reforestación basada en la comunidad en Sesaot se originó gracias al diálogo estimulado en una serie de talleres donde participaron líderes comunitarios y funcionarios del servicio forestal a nivel del distrito y provincial.

Saltar por encima de los funcionarios de bajo nivel intransigentes (o tímidos) suele ser la estrategia más eficaz para lograr decisiones firmes de adoptar métodos más creativos de manejo forestal. Sin embargo, los vínculos con el gobierno central, donde se originan muchas políticas de manejo forestal, siguen siendo débiles. El GTC en ocasiones ha invitado a funcionarios de nivel nacional a asistir a talleres y esto ha permitido contactos personales que pueden ser continuados en Yakarta. Aun así, sigue siendo alto el costo de estas redes de enlace y la distancia y la escasa prioridad de la región de Nusa Tenggara para el gobierno nacional constituyen retos difíciles para las actividades futuras.

La colaboración, la mediación y la defensa

Muchas intervenciones de manejo de los conflictos han sido iniciadas por ONG (tanto nacionales como internacionales), que se han esforzado por determinar la estrategia más efectiva para mediar en disputas rebeldes y a menudo antiguas. Muchas de esas organizaciones han pasado de los métodos tradicionales de defensa (de los intereses comunitarios y ambientales) a funciones dinámicas para facilitar procesos más incluyentes. En los debates sobre los programas, con frecuencia se ha hecho hincapié en las diferencias entre esos métodos y se ha hablado de la necesidad ocasional de desempeñar el papel del perro guardián (burlonamente llamado “tortuga ninja” en referencia a los heroicos personajes de las caricaturas, campeones de la verdad y la justicia) en las confrontaciones, en contraste con la función más flexible y sensible de mediador-facilitador (también llamado “mediador camaleón”).

Si bien se ha reconocido que la defensa es un elemento crítico de nivelación del campo de juego y concentración en los problemas, muchos han llegado a entender que deben hacer concesiones y optar por una función convocadora, más colaborativa. En Lombok, por ejemplo, el LP3ES a menudo ha tratado de desempeñar varias funciones simultáneamente (defensor, convocador y mediador) y se ha encontrado comprometido en sus relaciones con las comunidades locales y los organismos gubernamentales. En contraste, el WWF inicialmente definió su función en Nusa Tenggara como la de una de las agencias solitarias “que hablan en favor del medio ambiente”. Con el tiempo, el WWF ha pasado a una función más activa de convocador de representantes de la comunidad y funcionarios públicos, reconociendo la importancia de los métodos colaborativos para lograr objetivos más amplios del manejo en Gunung Mutis.

La investigación como mediación

Gran parte de la literatura sobre la mediación subraya la importancia de la recolección de información para lograr acuerdos sólidos (McCreery 1995). En los cuatro sitios antes examinados, el proceso mismo de investigación ha sido usado para lograr la participación amplia de grupos de interesados tanto en los estudios sobre el terreno como en los talleres posteriores, donde se presentaron los resultados de la investigación para el debate público. En cada uno de esos sitios, funcionarios gubernamentales de nivel medio, líderes de ONG y representantes de las aldeas han participado activamente en los estudios y esto ha promovido un análisis más aplicado, orientado a los sistemas, y el intercambio entre instituciones y personas. El resultado ha sido una comprensión más integral de la dinámica del manejo forestal y soluciones más integradas para las disputas existentes. Más importante aun, estos líderes han contribuido a “socializar” los resultados de la investigación dentro de sus respectivas organizaciones, de tal modo que, en el momento en que los participantes fundamentales llegan a la fase de planificación y negociación (con frecuencia en forma de un taller donde se analizan los resultados de la investigación), los problemas son comprendidos mejor y resultan menos amenazantes para quienes están en posición de decidir (como los directores de los organismos y los líderes de las aldeas).

Como a menudo se ve la investigación como algo “neutral”, concentrarse en el análisis de los resultados de la investigación ayuda a desplazar a los interesados de posiciones atrincheradas y en ocasiones mal informadas a una nueva comprensión de la naturaleza integrada y compleja de esas disputas. Este método a menudo mitiga parte de la posible intranquilidad de la negociación directa y abre el diálogo para soluciones más creativas (Fisher y Ury 1981). La convalidación objetiva de la información desde varias perspectivas ha fomentado la reflexión más racional, sistemática y colaborativa acerca de las medidas apropiadas.

Las oportunidades para la participación de la comunidad

Los procesos tradicionales de planificación gubernamental en Nusa Tenggara han sido ineficaces para conseguir que las comunidades locales participen en la planificación de programas de manejo del bosque y la conservación. En Rempek, durante el apogeo de una disputa por el límite aceptado de la zona forestal, el jefe de la aldea comentó que “a menudo se sentía como un espectador en un partido de voleibol”, viendo a los organismos gubernamentales competir por realizar sus programas independientes y a menudo contradictorios, sin ninguna participación activa de la comunidad en el proceso.

Un resultado importante de la investigación en sitios de Nusa Tenggara ha sido el entendimiento común de que esta limitada participación local suele ser el origen de muchos programas mal concebidos. Muchos miembros del GTC buscan ahora nuevas oportunidades de involucrar a las comunidades locales en formas constructivas, no amenazadoras y con frecuencia discretas. En Nusa Tenggara, se ha logrado esto gracias a actividades de investigación en colaboración, reuniones públicas a nivel de la comunidad y de múltiples comunidades y la interacción progresiva y cuidadosamente analizada con funcionarios públicos. Los métodos también han incluido una extensa diplomacia de ida y vuelta y la “socialización” entre los funcionarios gubernamentales y las comunidades locales, facilitadas por los investigadores, el personal de las ONG o equipos combinados.

Proceso y continnidad

El consorcio y el GTC han proporcionado el contexto y la continuidad para la solución de problemas en colaboración. A medida que se han ampliado los programas y se han afrontado nuevos retos, ha aumentado el reconocimiento de la base institucional más só-lida. Con el tiempo, el GTC ha trabajado para formar una unidad distinta con el propósito de mantener el impulso de estas actividades, proporcionar apoyo logístico y conservar la memoria institucional y la red de contactos necesarias para facilitar esas iniciativas. Esta unidad, KOPPESDA, ahora consta de seis miembros del personal que trabajan simultáneamente en varios de los sitios. KOPPESDA proporciona el apoyo técnico y logístico (métodos de investigación, diseño del proceso, facilitación), la iniciativa, el liderazgo y la experiencia en los sitios necesaria para afrontar muchos de los difíciles retos y abordar situaciones más conflictivas. El equipo también organiza, y colabora en, talleres en los sitios y regionales.

Como KOPPESDA es considerada independiente desde el punto de vista institucional y, en general, neutral (comparada con otros grupos de interesados), con frecuencia se le ha pedido que convoque a los grupos de interesados en entornos no burocráticos y sin enfrentamientos. En síntesis, si bien no necesariamente identificada como tal, KOPPESDA rápidamente se ha convertido en un equipo de mediación-facilitación de pronto despliegue para muchos entornos donde las relaciones y tradiciones históricas no han permitido el análisis público abierto del manejo y la conservación de los bosques.

Si bien esta unidad es muy valorada dentro de la región (y fuera de ella), las solicitudes de asistencia rápidamente han excedido su capacidad. En cada caso, KOPPESDA debe buscar un equilibrio entre la intervención externa y la creación de capacidad local con el fin de sostener el proceso de resolver disputas y establecer nuevas alianzas para el manejo eficiente de las áreas forestales y de conservación.

El contexto más amplio: las realidades económicas y políticas

La vigilancia y la evaluación periódicas de las intervenciones en los sitios también han dado una idea sensata acerca de las restricciones de emprender estos métodos relativamente nuevos y a menudo prolongados en la toma de decisiones en colaboración. En términos económicos, los costos directos y de oportunidad limitan la participación de los organismos y la comunidad. Esto se aplica en particular al caso de los campesinos pobres, que a menudo deben abandonar sus fincas y la comunidad para participar en debates que pueden tener limitados resultados inmediatos. A nivel institucional, las políticas inflexibles, las estructuras de organización jerárquica, una cultura de control y dominio y los limitados presupuestos a menudo deben ser abordados a un nivel más alto en el sistema administrativo. La frecuente transferencia de los funcionarios públicos constituye una dificultad importante por la considerable inversión en educación y establecimiento de relaciones que se requiere, y los acuerdos innovadores a menudo son informales, no obligatorios y basados en la confianza personal. La inversión puede resultar decepcionante cuando un funcionario accesible es sustituido por alguien menos informado y con poca simpatía hacia tales métodos. El acceso a un financiamiento sostenido y flexible es otro factor crítico para fomentar la participación de los organismos y estimular respuestas más dinámicas en el plano local.

Por último, las recientes perturbaciones políticas y económicas en Indonesia han tenido efectos tanto directos como sutiles en los programas en Nusa Tenggara. Los disturbios políticos del año pasado, combinados con la prolongada sequía y las crisis económicas, han conspirado para afectar la dinámica de la explotación forestal, las percepciones de la participación por parte de las ONG y la capacidad y la disposición de las diversas partes a involucrarse en estos procesos. Las actividades actuales se llevan a cabo en un clima de gran incertidumbre acerca de políticas futuras vinculadas con el manejo de los bosques y el desarrollo de la comunidad. Actualmente se está promoviendo un diálogo político nacional por el recientemente estructurado Ministerio de Silvicultura y Plantaciones y se ha pedido al consorcio que sea el anfitrión de una serie de reuniones regionales para debatir estos problemas. Sin embargo, es demasiado temprano para saber si el actual go-bierno podrá completar las iniciativas nuevas y las reformas políticas propuestas.

Conclusiones

La experiencia en Nusa Tenggara aporta conocimientos sobre el estado actual del manejo de los bosques y la conservación y ofrece enseñanzas importantes acerca de estrategias eficientes de intervención. Cada caso es único y constituye un ejemplo de culturas y medios de vida sometidos a nuevas presiones por los inevitables cambios económicos y sociales. Los sitios forestales que actualmente están siendo revisados por el GTC del consorcio están amenazados por la mayor explotación, políticas erróneas y una débil coordinación y ejecución. En forma colectiva, proporcionan un panorama bastante exacto de los retos de conciliar las realidades locales con los objetivos más amplios de conservación y desarrollo.

Las intervenciones descritas antes han sido sujetas a un escrutinio continuo e intenso en los tres últimos años. Los métodos han sido adaptados y perfeccionados mediante la evaluación colectiva en cada uno de los sitios y la evaluación comparativa en toda la región de Nusa Tenggara. El GTC ha constituido una estructura y un foro excepcionales para este análisis al reunir a los líderes de las comunidades, los investigadores, los funcionarios gubernamentales y el personal de las ONG que trabaja sobre el terreno.

No obstante, se considera que estas iniciativas están todavía en una etapa más bien rudimentaria de desarrollo. El progreso es variado y el éxito, incierto. Si bien hay aquí enseñanzas importantes para los investigadores y quienes participan en programas de conservación y desarrollo sustentable, los procedimientos de predicción siguen siendo tentativos e imperfectos. Por ejemplo, el proceso convocador en Sesaot inicialmente pareció estar logrando un progreso excelente, pero más tarde se detuvo y fue dejado de lado para atender otras cuestiones y prioridades. La labor en Wanggameti ha progresado continuamente y se ha alcanzado un acuerdo importante sobre una nueva estructura de coordinación en el manejo del ACW; sin embargo, sigue siendo cuestionable la aplicación de recomendaciones fundamentales del programa. En Rempek, quizás el más rebelde de todos los entornos, las recientes aperturas del gobierno proporcionan por lo menos un vislumbre de la simplicidad de la conciliación; no obstante, no hay garantías de que estas iniciativas lograrán una solución perdurable.

Las actividades descritas en este trabajo se basan en el supuesto de que los dos elementos primarios para una toma eficiente de decisiones son la información exacta y la participación incluyente de los interesados (Lee 1993). Las intervenciones en los sitios han hecho hincapié en la función de la investigación estratégica para proporcionar información exacta sobre los conflictos por el uso de la tierra y el manejo de los bosques. El carácter colaborativo de esta investigación, que involucró a comunidades y organismos públicos, ha llevado, donde se puso en práctica, al más conspicuo progreso en mitigar los conflictos por el manejo y las políticas.

En cada uno de los sitios, la investigación y las encuestas sobre el terreno han llevado a la formulación de recomendaciones sensatas y están surgiendo diversas estructuras para abordar los retos de coordinar e integrar las agendas del desarrollo y la conservación. Estas coaliciones locales son alianzas más bien recientes y todavía frágiles de individuos y grupos que comienzan a trabajar juntos, confiar los unos en los otros y comprender sus diferencias culturales e institucionales. Aun así, son ejemplos inspiradores que están transformando el pensamiento acerca del manejo del medio ambiente, el gobierno y la participación en Indonesia.

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